Creactivate

 

César Alberto Sobrino Chávez

Instituto Tecnológico Superior de Felipe Carrillo Puerto

I_decrea@hotmail.com

 

EL POR QUÉ REALIZAR

Compartir las mejores experiencias es remontarme a mi etapa de estudiante y participante de concursos de conocimientos y recordar las experiencias tan enriquecedoras, pero a la vez también recordar la sensación de vacío, de inquietud que me dejó terminar este ciclo tan importante de mi vida; mi vida cambió, se dieron procesos de reflexión que no cualquier estudiante puede tener, pues el privilegio de este tipo de eventos es para pocos.

Las interrogantes eran muchas:

¿Cuáles eran los efectos de especializar intelectualmente a un estudiante para participar en un concurso?

¿Cómo debía ser una preparación que no solamente tomara en cuenta el aspecto intelectual, sino también el emocional y el volitivo?

¿De que manera, participar en un concurso podría convertirse en una experiencia para lograr un desarrollo humano integral?

¿Es posible sistematizar un proceso de desarrollo humano y creativo dentro del aula de clases?

¿De que manera influye el autoestima para que una persona triunfe en la vida y decida experimentar otras posibilidades de desarrollo humano?

 

CREACTIVATE UNA PROPUESTA

Con el fin de satisfacer todas mis dudas y con el deseo de compartir aprendizajes diseñé la estrategia de desarrollar un taller llamado CREACTIVATE, Taller Creativo de Ciencias Básicas (TCCB), que empezó a operar en octubre de 1996 con la participación de 11 estudiantes de la licenciatura en Administración del Instituto Tecnológico de Mérida.

CREACTIVATE se convirtió en un taller para la formación de estudiantes de alto rendimiento académico, largas jornadas de trabajo, con ejercicios prácticos especialmente diseñados para el desarrollo intelectual, así como una serie de dinámicas de expresión global, que incluían música, expresión corporal, pintura, dibujo, relajamiento, visualización, entre otros. La combinación de ambos creo las condiciones para una cultura de trabajo arduo, en equipo, compromiso, dedicación, perseverancia y la formación de personalidades críticas, respetuosas, tolerantes, reflexivas y generadoras de cambio.

La hipótesis al implementar este taller fue si además de preparar de manera intelectual a los estudiantes que participan en un concurso, se les brinda un espacio para el desarrollo emocional, su formación sería más integral y que el concurso se convertiría en un medio y no un fin; un medio para desarrollar habilidades cognitivas, así como valores y actitudes que la escuela tradicional había descuidado.

 

LOS PRIMEROS RESULTADOS

Al siguiente año (1997), en Mayo en la etapa regional del Concurso de Ciencias Básicas, celebrado en el Instituto Tecnológico del Istmo, Oaxaca tres de los estudiantes del TCCB participaron y dos de ellos lograron su clasificación a la etapa nacional.

En la Etapa Nacional celebrado en el Instituto Tecnológico de San Luis Potosí en septiembre de ese mismo año, los resultados fueron muy satisfactorios, a diferencia de los cuatro años anteriores, dos de los participantes obtuvieron su pase a la etapa nacional y por primera ocasión ambos clasifican a la etapa final, ocupando el PRIMER lugar en Economía y el SEGUNDO en Contabilidad.

En cuatro años anteriores sólo un estudiante había logrado su pase a la final en el concurso Nacional, ocupando el TERCER lugar, siendo esta la participación más destacada hasta antes de 1997.

La hipótesis parecía resultar cierta y el objetivo del taller se había logrado, una preparación integral permitía las condiciones adecuadas para un desarrollo humano constante y un autoestima adecuado para el logro de los objetivos propuestos.

Sin embargo no se podía afirmar que los logros obtenidos en el Concurso Nacional de Ciencias Básicas eran resultado del proceso vivido en el TCCB, pues algunas personas pensaban que estos resultados se dieron ya sea por casualidad o porque los alumnos ya tenían la capacidad intelectual y sólo necesitaban un foro para expresarse.

 

CREACTIVATE 2ª ETAPA

Bajo estas condiciones surge en octubre de 1997 la idea de realizar un experimento impartiendo el taller de CREACTIVATE ya no como una actividad extraclase, sino como un método escolar en la materia de MATEMÁTICAS I con estudiantes de Ingeniería Química e Ingeniería Bioquímica siempre del Instituto Tecnológico de Mérida.

Para este prueba se formó un grupo experimental integrado la mitad por alumnos de Ingeniería Química y la otra mitad por alumnos de Bioquímica, los alumnos restantes formaron dos grupos de control. El experimento se aplicó para la segunda unidad de dicha materia.

 

RESULTADOS DEL EXPERIMENTO

La comprobación del diseño experimental fue de tipo POSTPRUEBA, aplicando una evaluación escrita de resolución de ejercicios bajo las mismas condiciones, tanto el grupo experimental como los dos grupos de control y se pudo observar que el promedio de calificaciones obtenidas por los estudiantes del grupo experimental con respecto al de los estudiantes de los dos grupos de control fue más alto. En el caso del grupo experimental de Bioquímica fue 30.22% más alta y en el caso del grupo experimental de Química fue de 41.11%.

De las encuestas y entrevistas realizadas a los participantes del experimento se pudo concluir que:

  • A los estudiantes les gustaba estudiar y realizar sus ejercicios de matemáticas en el TCCB porque era divertido y la supervisión más ligera.
  • Las dinámicas aumentaban su disposición a participar e intentar realizar sus ejercicios.
  • Había un ambiente de estudio amistoso y sin presiones, el ambiente era lúdico y sin castigo al experimento.
  • No había temor hacía el facilitador, los estudiantes manifestaron haberlo visto siempre como un amigo y no como un maestro o autoridad superior.
  • El taller siguió funcionando en el Instituto Tecnológico de Mérida hasta mayo de 1998, convirtiéndose en un espacio para la formación de talentos.

Desde esa fecha hasta enero del 2001, CREACTIVATE solo quedó como una idea y como una fuente de experiencia que sirvió de base para otros proyectos e investigaciones.

 

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Para inicios del 2001 comenzó la que se podría llamar la 3a etapa de evolución de CREACTIVATE, la dirección del Instituto Tecnológico de Felipe Carrillo Puerto (ITSE) en el Estado de Quintana Roo decidió apoyar y brindar todas las facilidades para la implementación del taller en dicho instituto.

De las dos etapas anteriores algunas conclusiones obtenidas fueron:

  • Una preparación integral que integrara tanto el aspecto intelectual como el emocional favorecía la preparación de estudiantes de alto rendimiento académico.
  • La realización de dinámicas de expresión global en el aula no tenía una correlación directa con el rendimiento académico, el efecto que tenía en los estudiantes era el incremento de la disposición de estudiar, participar, trabajar en equipo, cuestionar, además de otros valores y actitudes.
  • El estudiante que se demostrara a sí mismo que podía incrementar su rendimiento académico, aumentaba su autoestima y sus deseos de experimentar otras áreas de desarrollo personal y profesional.

Ante tales ideas en febrero del 2001 con la participación de 16 estudiantes del ITSE Felipe Carrillo Puerto se inició el taller de CREACTIVATE; a diferencia del IT de Mérida que tenía 40 años y alumnos con mejores antecedentes académicas e intelectuales, el ITSE Felipe Carrillo Puerto (fundada en 1997) se encuentra en la Zona Maya de Q. Roo y considerada como un área marginada y con estudiantes con antecedentes académicos desfavorables y de bajo nivel intelectual.

Ignorando las diferencias de antecedentes, la estrategia principal consintió en brindar un espacio extraescolar donde a través de dinámicas los participantes desarrollaran la capacidad de soñar, de imaginar, de visualizar otro tipo de experiencias, que nunca antes se habían atrevido siquiera a explorar, adicionalmente se trabajaba el aspecto intelectual, aunque en menor proporción.

Básicamente las expectativas del taller se centraron en desarrollar las habilidades necesarias para participar y ganar en el Concurso Nacional de Ciencias Básicas en su etapa regional.

Para Mayo del 2002 tres de las estudiantes del proyecto CREACTIVATE participaron en el Concurso de Regional, en el aspecto emocional, valoral, volitivo y actitudinal los logros eran significativos, las 3 chicas desarrollaron disciplina, interés, compromiso, puntualidad, constancia, dedicación, laboriosidad, entre otros, sin embargo ninguna de las tres logro clasificar entre las 10 finalistas, de dicho concurso, los resultados fueron decepcionantes y bajaron el autoestima de los estudiantes que se preguntaban ¿Qué había salido mal? Si ellas se esforzaron y trabajaron arduamente.

Al analizar los resultados se descubrió que las estudiantes tenían los conocimientos, habían estudiado la mayoría de los temas, tenían la disposición, la voluntad y la actitud de triunfar, sin embargo en un concurso de rendimiento académico se requiere manejar un vocabulario abundante y variado, utilizar pensamientos críticos, analíticos, reflexivos, inductivos y deductivos, aspectos que no se cubrieron en su preparación rumbo a dicho concurso.

Era entonces evidente que los resultados no fueron los deseados por que se había descuidado una parte muy importante en su formación, el desarrollo intelectual y con el objetivo de lograr un desarrollo integral con una estrategia de mediano plazo surge la 4ª etapa de CREACTIVATE.

 

CREACTIVATE EN SU 4ª ETAPA

La 4ª etapa de CREACTIVATE surge de una necesidad de los estudiantes que participaron desde el inicio, ya que a partir de septiembre del 2001 decidieron capacitarse y desarrollar habilidades para convertirse en facilitadores de niños y jóvenes.

La 4ª etapa se caracteriza por la diversificación de opciones que los participantes decidieron experimentar:

1. Participar en Concursos de Conocimientos, específicamente, en el organizado por la dirección General de Institutos Tecnológico, a celebrar en su etapa Regional en mayo de 2002.

2. Participar como divulgadores de la ciencia en el proyecto de CIENCIBILIZATE que consiste en pláticas para acercar a los estudiantes de Nivel medio Superior al conocimiento de la Ciencia y la Tecnología

3. Convertirse en facilitadores del Desarrollo Creativo, llevando el taller de CREACTIVATE a estudiantes no solo del Nivel medio Superior, sino también del nivel básico.

4. Diseñar y llevar a la practica proyectos de Desarrollo Comunitario.

La participación y los resultados que se obtendría de estos proyectos vendrían a comprobar las nuevas hipótesis.

En las Escuelas de Educación Superior se requiere fortalecer el Autoestima permitiendo espacio de experimentación distintos a los tradicionales.

Un alumno que experimenta y descubre un talento de si mismo que no conocía, estará dispuesto y necesitará desarrollar otros talentos como parte de su desarrollo humano.

En el caso del Concurso de Ciencias Básicas, de nueva cuenta un equipo de tres chicas surgidas de CREACTIVATE participaron en la etapa Regional celebrado en el Instituto Tecnológico del ISTMO en Oaxaca, para este evento el concurso cambió ya que el criterio de evaluación ya no seria individual sino por equipos.

Para este concurso el país se divide en 6 zonas, que agrupan a los aproximadamente 170 tecnológicos Federales y descentralizados. El ITSE de Felipe Carrillo Puerto participó junto con otros 26 institutos en la zona 6; en este concurso del total de equipos, solamente 5 clasifican a la fase final.

El equipo del Felipe Carrillo Puerto clasificó entre los cinco finalistas, ocupando el 4º lugar y aunque no se logró clasificar entre los dos equipos que pasaron a la etapa Nacional los resultados más significativos fueron:

  • Haber obtenido la puntuación por equipo más alta no sólo de la zona 6, sino de las seis zonas de todo el país.
  • De los 30 tecnológicos que en la etapa regional clasificaron a la etapa final, sólo 2 son descentralizados y el de Felipe Carrillo Puerto es el más joven de todos ellos.
  • El promedio de calificaciones del equipo de Felipe Carrillo Puerto con respecto al promedio obtenido por el total de Institutos de la zona 6 fue:
    • 37.51% mas alto en al disciplina de Administración
    • 49.75% mas alto en al disciplina de Contabilidad
    • 51.20% mas alto en al disciplina de Economía.
  • La experiencia más importante que se obtuvo de este concurso fue descubrir que todavía falta desarrollar en los estudiantes habilidades de pensamiento inductivo, deductivo, sistémico, reflexivo, analítico, critico y holístico, ya que su rendimiento fue deficiente en la etapa final, de aplicación de los conocimientos.

En los proyectos de CIENCIBILIZATE Y CREACTIVATE, los participantes ofrecieron dos conferencias, dieron 2 semanas de taller a alumnos de nuevo ingreso, visitaron 2 escuelas de Nivel Medio Superior y dos primarias, divulgando la Ciencia y la Tecnología entre aproximadamente 600 estudiantes.

En cuanto a los proyectos de Desarrollo Comunitario se diseñaron y llevaron a la practica:

El taller Formación de Talentos, un espacio para desarrollar habilidades empresariales en niños de 10 a 12 años, utilizando dinámicas y ejercicios tendientes a desarrollar el potencial creativo de los niños en un taller de 60 Hras. De duración.

Campamento de Física y Matemáticas, también para niños de 10 a 12 años, en el cual durante dos fines de semana descubren y aprenden sobre estas disciplinas, de manera divertida y jugando.

 

APORTACION TEORICA

Los principales aprendizajes y aportaciones que CREACTIVATE ofrece para desarrollar la creatividad dentro del aula de clases son la sistematización del proceso de desarrollo creativo de los estudiantes y su relación con el autoestima.

Cuando un maestro decide asumir el papel de facilitador del proceso de desarrollo creativo de sus alumnos, debe comprender que dicho proceso es una estrategia de largo plazo, que incluye desde propiciar las experiencias vivenciales, pasando por los medios de expresión, hasta la evaluación de los resultados del proceso.

Para iniciar el proceso es necesario que el facilitador se cuestione, ¿Cómo puedo permitir que los estudiantes tengan una vivencia significativa para su vida personal y profesional?. Esto significa que cuando se llega al salón de clases, existe una propuesta de trabajo que cumple con los programas y objetivos de la materia, pero esta propuesta debe ser flexible para incorporar cualquier tipo de actividad que responda a las necesidades de los estudiantes o de alguna situación que se viva en el aula. Cualquier situación que se presente en el aula, puede ser convertida en una experiencia de sensibilización y desarrollo integral. Cuando uno o varios estudiantes no entregan un trabajo escolar un facilitador creativo se pregunta ¿Cómo puedo lograr que el o los alumnos que no entregaron una tarea, se concienticen por sí mismos de las consecuencias futuras de su acción?. La muerte de un familiar, la impuntualidad, los problemas sociales, económicos, son situaciones que permiten procesos de reflexión en los estudiantes, destinados a desarrollar valores y actitudes positivas para su vida personal y profesional futura. Cuando un alumno entrega algún trabajo, preguntarle ¿Cómo podrías mejorarlo? ¿De que otra forma podrías presentarlo?, son actitudes de un facilitador interesado en desarrollar la imaginación y la fantasía, otros recursos destinados al desarrollo intelectual pueden ser preguntas sobre conocimientos anteriores, posibilidades de solución a problemas actuales de la sociedad, entre otros este tipo de preguntas permiten lograr flexibilidad, fluidez y originalidad en las respuestas.

Las experiencias vivenciales dentro del aula deben perseguir por una parte el Desarrollo Intelectual y por otro el Desarrollo Emocional, de manera conjunta o independiente, pero sin descuidar ninguna de los dos aspectos, como se ha hecho tradicionalmente en el aula de clases.

 

DESARROLLO INTELECTUAL

(Imaginación y Fantasía)

La mayoría de los maestros y maestras piensan que para desarrollar la capacidad intelectual, es necesario realizar ejercicios de solución de problemas, acertijos, entre otros especialmente diseñados para tal finalidad. Pero este tipo de actividades requieren de un tiempo especial dentro de las clases programadas, de tal forma que para lograr desarrollar habilidades intelectuales se deben aprovechar las actividades cotidianas dentro del aula como las exposiciones, la resolución de ejercicios, trabajo en equipo, entrega de reportes, entre otros.

La actitud que debe asumir un facilitador(a) que desea desarrollar la imaginación, fluidez, flexibilidad u originalidad de ideas en sus alumnos es de cuestionamiento que permita al estudiante dudar, ya que la duda genera la expansión en los horizontes de pensamiento. Preguntas como ¿Qué relación tiene esta idea con alguna otra?, ¿Existe alguna propuesta que pienses que nadie más tendría?, ¿De qué otra(s) forma(s) podría abordar este problema?, ¿Cómo podrías mejorar la presentación de este trabajo?, ¿En qué otra(s) forma(s) podrías presentarlo?. Cuestionar al alumno permite abrir nuevas rutas de pensamiento, pues al preguntar por ejemplo ¿Por qué piensas que es importante este tema?, ¿De qué manera afecta esta situación estudiada a la sociedad?, estamos obligando al alumno a reflexionar, analizar y cuestionarse a sí mismo.

La parcialización que ha sufrido la educación escolar, favoreciendo al desarrollo intelectual y con la firme creencia de padres y maestros de que a la escuela los estudiantes van a desarrollar solamente su inteligencia y con los sistemas tradicionales de evaluación basados en exámenes de conocimientos académicos, la escuela ha descuidado el desarrollo emocional, volitivo, valoral y actitudinal de los estudiantes.

 

DESARROLLO EMOCIONAL

(Valores y Actitudes)

Valores y actitudes esenciales como el respeto, honestidad, responsabilidad, tolerancia, capacidad de asumir riesgos, espontaneidad, interés, compromiso, laboriosidad, perseverancia, entre otros igualmente importantes y trascendentes se pueden desarrollar dentro del aula de clases mediante acciones que promueve el facilitador.

El facilitador debe promover un clima cálido, de confianza y apertura entre él y los estudiantes, así como entre ellos mismos. Un aspecto que debe cuidar mucho es el respeto a las ideas del facilitador y de los demás compañeros, aunque estas ideas no sean de su agrado, cuidando que se confronten en un clima de armonía y sin juzgar a las personas, sino las ideas, cuidando que se hagan sin juicio de valor.

Todos los estudiantes del salón deben ser responsables por la limpieza, la utilización de los materiales, de mover y cambiar de posición el mobiliario, de limpiar y ordenar los espacios después de utilizados. A ese respecto se deben de marcar límites precisos de lo que se espera de cada quien, en que momento y las consecuencias del incumplimiento.

En cuanto a la capacidad de asumir riesgos se debe permitir la expresión de ideas, la confrontación, que genera en los estudiantes esa capacidad de decir lo que piensan o sienten, aún si las ideas son raras, diferentes o controvertidas, cuidando que ninguna sea juzgada, criticada o rechazada por ser distinta a las demás. 0tro recurso pueden ser las tareas permitiendo la expresión de todo tipo de ideas, así como la experimentación en las formas de presentación; pues al exponer o presentar alguna idea y ser escuchada dentro del grupo, el estudiante tendrá la disposición y la posibilidad de explorar otras posibilidades de pensamiento y expresión, asumiendo la responsabilidad por lo que siente o piensa.

 

CONCIENCIA DEL POTENCIAL CREATIVO

Continuando con el proceso, durante la vivencia, en la cual el estudiante descubre que ha desarrollado o redescubierto una nueva habilidad intelectual, de pensamiento inductivo, deductivo o alguna nueva actitud o valor personal, comienza un proceso interno de reflexión, en el cual se pregunta ¿Cuáles son las condiciones en las cuales yo puedo ser creativo? ¿Cómo me siento cuando soy creativo? ¿Hasta dónde puede llegar mi capacidad creativa? ¿Qué sensación corporal me deja un acto creador?. Todas estas interrogantes son parte de una conciencia del propio Potencial Creativo, que primero se manifiesta con una sensación interna y externa muy agradable parecida a la alegría, que viene de saber que podemos ser creativos o manifestar alguna actitud, posteriormente continua el proceso de reflexión con la preguntas mencionadas anteriormente.

Cuando esas preguntas son respondidas, comienza una etapa más profunda, en la cual empiezan a reconocerse los bloqueos que impiden las manifestaciones libres y espontáneas de nuevas ideas, pensamientos o emociones.

 

BLOQUEOS

Los bloqueos a la creatividad tienen raíces profundas desde la educación familiar continuando en la escuela y reforzándolos en la sociedad en general.

Principios de la Educación familiar como el castigo del error cuando el niño experimenta, creer que el niño más educado es el que permanece quieto, imponer el respeto mediante la fuerza física, utilizar el dolor como medio de aprendizaje, segregar a los menores a espacios limitados e ignorar la capacidad de razonamiento infantil, crean patrones de conducta en los niños que se transforman en características de personalidad.

En la escuela posteriormente el niño descubre que muchas veces las expresiones afectivas y espontáneas son castigadas, rechazadas o criticadas, además descubre que el alumno que recibe altas notas o premios, es el que no cuestiona, que toma notas, se comporta "educadamente", escucha y realiza las tareas tal como las pide el maestro, para culminar con las calificaciones que cuantifican y establecen un número para cada tipo de estudiante, logrando que el alumno se preocupe más por una calificación numérica que por obtener el conocimiento de manera genuina.

Si a los limitantes de la educación familiar y escolar, le adherimos los tabúes, las costumbres y en general los bloqueos a nuestra libertad de expresión y creación de la sociedad, no es difícil comprender el porque de muchas personas que temen hablar en público, que no pueden expresar sus emociones, controlarlas y menos compartirlas, que no tienen iniciativa, capacidad de asumir riesgos, generar ideas innovadoras, trabajar en equipo, ser tolerante, flexibles y abiertos a nuevas ideas.

Estos bloqueos se van presentando a lo largo de la vida de cada persona en mayor o menor grado personal, en distintas situaciones de la vida, como un matrimonio, la paternidad, una nueva etapa académica o un empleo, esta trae consigo una carga de posibilidades y bloqueos. Un jefe de departamento en una empresa que se queje de la falta de propuestas innovadoras en su área, debe entender que las causas que impiden esa generación de ideas, se encuentran en las experiencias de vida previa de sus colaboradores.

Los bloqueos tienen muchas formas de manifestación y muchas posibles y causas, pero como dice Juan David García, todos los bloqueos son originados al final de cuentas por el miedo y lo define como La Creencia Personal de no poder crear.

 

ANÁLISIS DE FORMACIÓN DE VIDA

Cuando se detectan los propios bloqueos, comienza un proceso de búsqueda histórica personal, en donde se descubren las fuentes de los mismos. En cierta ocasión un maestro de preparatoria me comentó que cuando impartía su clase y alguno o varios de los estudiantes no presentaban atención o se distraían, se disgustaba y salía del salón de clases, descontrolando a todo el grupo y causando conflictos entre los alumnos que ocasionaron el disgusto y los que querían continuar la clase, para el maestro era claro que su conducta no significaba una experiencia de sensibilización para el desarrollo emocional de sus alumnos y que era un bloqueo adquirido desde la infancia en su casa, donde las situaciones difíciles eran evadidas con la huída de alguna de las personas en conflicto, ese patrón de conducta lo había llevado hasta su práctica docente, olvidándose de su papel de facilitador de experiencias que favorecieran el desarrollo intelectual o emocional, haciendo lo contrario, desestabilizando emocionalmente al grupo.

 

FORMACIÓN DE CONTINENTES

No basta con identificar bloqueos y analizar la propia historia de vida, después de una vivencia en la cual se redescubre el potencial creativo personal, se deben marcar límites que aseguren la seguridad física, emocional y psicológica.

De primera instancia se puede pensar que éstos límites son bloqueos al desarrollo creativo de los estudiantes; pero sería una falsa creencia aceptarlo, pues estos límites sirven para marcar un continente en el cual se establecen las posibilidades de creación personal ¿Hasta dónde llega mi capacidad de generar ideas? ¿Qué tan original pueden llegar a ser mis ideas? ¿Cuál es mi capacidad de resolver ideas? ¿De ser empático? ¿De disfrutar? ¿De ser espontáneo? ¿De compartir?, etc. Por otra parte se marcan los límites, con preguntas ¿Hasta que punto mis sentimientos, emociones, ideas y pensamientos, pueden convertirse en actos destructivos para mi mismo u otras personas? En muchas ocasiones se cree que para lograr creatividad en el aula el alumno debe experimentar, explorar LIBREMENTE y en ese camino de libertad si no se establecen límites, se puede caer en libertinaje, pues las posibilidades de expresión humana son ilimitadas pero la comunicación en espacios limitados y con otros seres humanos que piensan, sienten, tienen necesidades y expectativas, obliga a una actitud de respeto a la propia seguridad física, psicológica y emocional y a la de los demás, de tal forma que podríamos resumir la formación de continentes de la siguiente manera:"MI CAPACIDAD CREATIVA TERMINA HASTA DONDE EMPIEZA LA DE LOS DEMÁS".

Muchos maestros en los cursos y talleres me han preguntado ¿Cómo podemos lograr continentes en el aula de clases? La respuesta es sencilla: Estableciendo CONSIGNAS claras y haciéndolas valer. Las consignas son parámetros que establecen límites en los procesos de expresión creativa personal y de grupo. No todas las consignas son iguales. Las consignas pueden ser de tres tipos: regla, permisiva y abierta. Y cada una tiene un efecto particular en la formación creativa de los estudiantes.

La regla es una consigna que establece acciones o pensamientos que se deben o no de manifestar. Algunos ejemplos pueden ser:

En el trabajo con algún utensilio, una regla que permite desarrollar responsabilidad es la consigna de que cada utensilio, mesa, silla que se utilice debe ser limpiada y colocada en su lugar original.

En una clase donde se utilicen pinturas, brochas es permitido utilizarlos y explorar, pero al terminar la experiencia es obligación de cada persona limpiar su área y su brocha y colocar los materiales restantes en su lugar.

Cuando se dejan trabajos para hacer en la casa es obligación entregarla, así como la asistencia frecuente y puntual.

Demostrar interés en las ideas del facilitador, de los compañeros, aún si no se está de acuerdo con ellas, esperando el momento de confrontar ideas con respeto y de manera armónica.

Estas reglas en el aula pueden parecer verdaderos bloqueos sin embargo, en caso de no existir, los estudiantes no pueden sensibilizarse sobre los límites de su propio potencial creativo.

En el caso de consignas permisivas, como su nombre lo indica, permite márgenes de conducta y pensamiento. Cuando se deja una tarea y se permite la libertad de presentarla de maneras distintas, pero cuidando las reglas de fondo (ortografía y contenido) se habla de una consigna permisiva. Cuando se realizan actividades lúdicas o dinámicas de expresión plástica y la consigna establece que se pueden tirar pinturas, incluso establecer contacto corporal con las manos, brazos, es válido que los estudiantes realmente exploren sin temor alguno y eso implica que al final el resultado de su exploración sea que el mobiliario, el piso y todo el área queden sucios, hasta ese momento termina la parte permisiva de la consigna, porque comienza la parte que es regla, hacerse responsables por las consecuencias de sus actos, limpiando los espacios, colocando el material en su lugar, etc.

Las consignas abiertas como su nombre lo indica, no tienen ninguna regla, es muy difícil encontrar los espacios para este tipo de consigna, ya que debe ser en lugares donde no peligre la seguridad física, emocional o psicológica de los estudiantes, se sugiere para lugares amplios, vacíos (en el caso de actividades corporales y plásticas) o actividades no sujetas a tiempos o programas académicos rígidos. La sensación que brinda participar en una actividad sin reglas es de completa LIBERTAD y permite el libre flujo de ideas y emociones.

 

EXPRESIÓN DE LAS VIVENCIAS

Esta etapa en el aula es meramente el momento culminante del proceso creativo, es la presentación del producto obtenido. Este producto puede ser una declamación, una coreografía para el baile de carnaval, un reporte de avance, una tarea de química, o simplemente una actitud recientemente cultivada. El papel del facilitador es permitir distintos tipos de expresión tomando en cuenta no sólo el aspecto académico, también el artístico, corporal, actitudinal, empresarial, administrativo, entre otros talentos o capacidades que los alumnos pueden desarrollar a través de distintas tareas y actividades.

 

EVALUACIÓN

Después de expresar los resultados obtenidos, la evaluación es una consecuencia natural del proceso creativo. La evaluación permite mejorar y cambiar permanentemente al ser humano, pero esta puede ser de impacto POSITIVO o NEGATIVO en el proceso creativo individual.

Cuando un "maestro" evalúa el "producto" resultado del proceso creativo de los estudiantes y éste nunca antes había visto algo similar o parecido, entonces lo considera MALO o MAL HECHO, cuando en realidad sus rutas de pensamiento son limitadas para entender y comprenderlo. De tal forma que cualquier evaluación con juicio de valor personal por parte del "maestro" es de impacto NEGATIVO, ya que si al alumno se le dice que su tarea está mal o se le califica con una mala nota, entonces la siguiente experiencia vivencial buscará satisfacer las expectativas de su "maestro" y no vivir su propio proceso de desarrollo humano; en el caso del maestro que "alaba" una tarea, le pone una calificación excelente, fomenta una actitud de conformismo en el alumno quien piensa que ya no se puede mejorar. Lo anterior no quiere decir que no se puede colocar una buena nota al estudiante, sino que se debe evitar expresiones como "Es el mejor trabajo", "merece 100", solamente porque el trabajo cubre las expectativas del maestro.

Una actitud POSITIVA en la evaluación consiste más que en colocar notas numéricas, en permitir al alumno procesos de reflexión acerca de su evolución personal (Autoevaluación). Preguntar que sintió al realizar el trabajo, preguntar podría aplicar los aprendizajes obtenidos en otras situaciones de su vida, de manera podría mejorar su contenido, presentación, etc, son preguntas que invitan a valorar el "producto obtenido" e intentar explorar nuevas posibilidades y experiencias en el futuro.

La evaluación debe de invitar a la DUDA, no a la SEGURIDAD. La duda expande posibilidades, la seguridad las cierra.

 

AUTOESTIMA

Cuando la evaluación es negativa el alumno se ve a si mismo como NO CREATIVO, imposibilitado para experimentar y triunfar. UNA PERSONA QUE SE VE COMO PERDEDORA, piensa que lo único que genera es FRACASO y no se permite experimentar, ni aprovechar los aprendizajes obtenidos de experiencias tanto exitosas como de fracaso.

En el caso contrario una persona que fue evaluada positivamente, aprende de sus errores y se ve a si misma como EXITOSA, se atreve a arriesgarse de nuevo ante cualquier experiencia.

La idea principal de esta ponencia es dejar claro que desarrollar la creatividad de nuestros alumnos no es una actividad extra, una moda o una sólo una obligación: ES TODA UNA RESPONSABILIDAD e implica poseer muchos conocimientos y cultivar VALORES y ACTITUDES de manera sistemática.

 

RECUERDA QUE SI TU HACES QUE TUS ALUMNOS PIENSEN QUE NO PUEDEN, NO PODRAN.

QUE SI PERMITES QUE SE VEAN COMO PERDEDORES, SIEMPRE PERDERAN.

QUE PUEDES LOGRAR QUE VIVAN Y CREEN SUS PROPIOS MOUNSTROS Y CANDADOS.

PERO SI CUIDAS DE FORMAR TRIUNFADORES, CON ACTITUD POSITIVA.

Tendrás junto a ti al ALUMNO que siempre SOÑASTE.

 

 

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