La reserva escondida y el aprendizaje

 

Los individuos y las organizaciones generalmente se ven ocupados y generalmente sobrecargados de trabajo. Pero funcionan con sólo el 40% o 60% de su capacidad.

Obsérvelos en emergencias, tales como cuando se debe presentar un nuevo cliente importante o una auditoría ISO, o cuando se debe desarrollar un nuevo producto o proyecto en un tiempo recordé, o cuando se produce un desastre natural. En esos momentos, son capaces de duplicar y aún de cuadriplicar su productividad. La "reserva escondida" de capacidad potencial y no aprovechada que surge de estas situaciones de crisis constituye un área de oportunidad para facilitar el aprendizaje.

Las emergencias laborales y personales, las crisis y los desastres naturales liberan a las personas de sus barreras para obtener resultados sobresalientes.

Sin embargo, tan pronto estas presiones disminuyen, las personas regresan a sus niveles anteriores.

Para poder comprender este fenómeno, es necesario aprender varias lecciones esenciales que estas situaciones dramáticas pueden enseñar:

  • Existe una enorme reserva de capacidades para lograr un mejor rendimiento.

  • Existen ciertas barreas que sirven para mantener las reservas ocultas, sin explotar, sin ser exigidas.

Una buena comprensión de las barreras que crean esta situación es vital para crear un efectivo proceso de mejora:

  • Limitaciones autoimpuestas. Las personas establecen límites invisibles a los niveles de logro y cambios que creen posibles alcanzar, limites en los que escasea el potencial. Dentro de estos límites permanecen cómodos; más allá de esos límites se encuentra la incertidumbre y la ansiedad.

  • Miopía psicológica. Ven al mundo de manera confortable y personalmente tranquilizadora. Su visión color de rosa los convence de que su nivel de aprendizaje es adecuado.

  • Esquemas tradicionales. Participan en procesos de enseñanza-aprendizaje fundamentados en los métodos de enseñanza tradicionales, lo cual les permite evitar desafíos que provocan la ansiedad.

  • Expectativas de rendimiento bajas. Evitan el riesgo solicitando menos de lo que es posible o se permite que los actores del proceso de aprendizaje escapen de sus compromisos y consecuencias reales.

     

    La mayoría de los procesos de enseñanza-aprendizaje fracasan por una o más de las siguientes razones:

    1. Los esfuerzos de mejora son pocos.

    2. Las expectativas de rendimiento son bajas

    3. No existe el sentido de "inclusión" de las personas en los procesos.

    4. El enfoque se centra en la preparación y no en lograr un resultado final considerable.

    Parte del valor perdido es que los facilitadores ven como niveles de aprendizaje "normal" lo que realmente es una fracción de lo que la persona es capaz de lograr.

    Los factores críticos que producen rendimientos extraordinarios en situaciones de crisis son:

    • Sentido de urgencia

    • Desafío

    • Éxito cercano y claro

    • Colaboración y "espiritu"

    • Orgullo de logro

    • Temor al fracaso

    • Entusiasmo e Innovación

    • Experimentación e innovación.

    La estrategia para mejorar un proceso de aprendizaje debe contemplar estos factores. El proceso de enseñanza se convierte por lo tanto en un esfuerzo planificado y organizado para explotar los factores de interés con el fin de alcanzar un objetivo tangible y a corto plazo.

    La clave para mejorar un proceso de aprendizaje establecer un esquema de éxito y un sentido de ímpetu. Concentrarse en actividades dónde las personas estén dispuestas a comprometer su tiempo y recursos para lograr un aprendizaje. Asegurarse que exista éxito, diversión y entusiasmo.

    Es de vital importancia que los facilitadores del proceso de aprendizaje asuman la responsabilidad de dirigir estas cinco tareas clave:

    1. Establecimiento del contexto y del desafío.

    2. Fijación de exigencias bien definidas pero cada vez más difíciles a medida que aumente la capacidad de rendimiento.

    3. Responsabilizar a los capacitandos por sus resultados.

    4. Fomentar la participación del estudiante en el proceso.

    5. Refuerzos y premios frecuentes

     

     

    Regresar a la lista de Artículos