Clinica del rumor

 

Se trata de una experiencia de gabinete más que de una tarea o proceso grupal, pero interesa directamente al grupo ya que el rumor se produce en las relaciones interpersonales. Por ello suele ser una de las actividades de los grupos de aprendizaje.

La experiencia consiste en demostrar vivencialmente algunos de los aspectos de la creación del rumor; concretamente, cómo a través de sucesivas versiones sobre un hecho, se va modificando la realidad en los testimonios de los transmisores.

Es una experiencia muy útil para enseñar a la gente a prevenirse de informaciones distorsionadas o erróneas, de inexactitudes a veces intencionales, y a veces inconscientes, de prejuicios y prevenciones que perjudican las buenas relaciones humanas. En los ambientes institucionales es particularmente útil y efectiva. Los rumores son un problema de carácter psico - social que bien vale la pena considerar en un grupo.

La "Clínica del Rumor" nació en los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, con apoyo periodístico, como una de las formas de enfrentar a los múltiples rumores surgidos como consecuencia de la crisis bélica.

La experiencia grupal llamada "Clínica del Rumor" suele hacerse con dos tipos de estímulos: uno gráfico y otro verbal. Los "actores" de la prueba deben transmitirse lo que han visto u oído, de uno a otro, lo cual da finalmente un testimonio bastante desfigurado.

 

¿Cómo se realiza?:

Preparación con base a un estimulo gráfico:

El facilitador de un grupo que desee realizar esta prueba debe comenzar por proveerse de una lámina grande o acetato que represente una escena en la cual figuren alrededor de veinte detalles significativos (personas, animales, cosas, etc.). Dispondrá también de un aparato grabador para registrar textualmente los sucesivos testimonios. Suelen usarse láminas en que los objetos y situaciones son dibujadas con cierta ambigüedad, con el objeto de poder observar la capacidad de percepción de los sujetos que viven la experiencia. También resulta interesante utilizar dos láminas a la vez.

Desarrollo con base a un estímulo gráfico:

    1. El facilitador invita a que seis o siete personas se presten para actuar como protagonistas de una experiencia interesante. Solicita a estas personas que se retiren del local por un momento, diciéndoles que cuando se les llame, una por vez, deberán escuchar atentamente lo que se les diga y repetirlo "lo más exactamente posible". (No se les informa sobre el objetivo de la prueba, aunque es poco importante que lo conozcan o no, pues esto no varía mayormente el resultado).

    2. Se coloca ante el grupo la lámina grande o se proyecta el acetato, pero de modo tal que no sea visible para las personas que van entrando.

    3. El facilitador llama a una de las personas que han salido y pide a un espectador previamente designado que describa la lámina en voz alta mientras el primer sujeto de la experiencia presta atención al relato sin ver la lámina.

    4. Antes de comenzar la descripción de la lámina se hace funcionar la grabadora, la cual registrará todo el proceso hasta el final de la experiencia. (Algo que impacta mucho al grupo es que no se den cuenta de que sé esta grabando).

    5. A través de esta primera descripción directa de la lámina el grupo podrá ya advertir "cuán eliminadora de detalles e imperfecta puede ser una percepción aun cuando sea descriptiva por un testigo que esté en ese momento observando directamente la escena".

    6. Terminada la descripción de la lámina al primer sujeto, se llama al recinto a un segundo sujeto de experiencia, el cual se coloca junto al primero, sin que ninguno de los dos vea la lámina. El primer sujeto describe entonces al segundo lo que acaba de escuchar, haciéndolo con la mayor fidelidad posible. Luego puede sentarse entre los espectadores pues su tarea ha terminado.

    7. Se hace entrar al tercer sujeto y se procede del mismo modo que en el paso anterior; el segundo relata al tercero lo que acaba de escuchar. Así sucesivamente con todas las personas que habían salido del recinto, hasta que el último de ellos repite ante el público lo que el penúltimo le ha relatado. Aquí termina la experiencia propiamente dicha. (se apaga la grabadora).

    8. Tras la última descripción se podrá advertir hasta qué punto el testimonio se ha ido apartando de la realidad a través de las sucesivas versiones. Es corriente que esto cause hilaridad; y es frecuente también que se desee escuchar la grabación realizada.

    9. El grupo discute finalmente la experiencia y extrae las conclusiones de la misma en cuanto puede ser útil para demostrar el mecanismo del rumor.

    Preparación con base a un estímulo verbal:

    En lugar de la lámina, el facilitador debe proveerse de un relato imaginario y anecdótico que contenga unos veinte detalles significativos memorizables.

    Desarrollo con base a un estímulo verbal:

    El mecanismo de la prueba es igual al anterior. Sólo que en lugar de describir la lámina, se lee el relato al primer sujeto, éste lo repite con la mayor fidelidad posible al segundo, éste al tercero, y así sucesivamente hasta que el último lo repite al público. Entonces se relee el texto original para comparar.

    Sugerencias prácticas:

    La experiencia puede repetirse cuantas veces se desee, con distintos grupos.

    El propio facilitador puede elaborar o diseñar las láminas para la prueba, o seleccionarlas eligiendo escenas de cierta complejidad en las cuales figuren muchos detalles memorizables.

    La prueba del rumor suele utilizarse como introducción o iniciación de un debate, conferencia o reunión de grupo en la que se trate el tema del rumor, de las relaciones humanas, del testimonio, etc.

    La duración de la experiencia es de aproximadamente 30 minutos.

     

     

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