Entrevista colectiva

 

La entrevista con un interrogador se convierte en Entrevista Colectiva cuando son varios los que interrogan al experto. En efecto, si se desea dar mayor dinamismo y variedad a la entrevista, el grupo puede designar varios miembros (de 2 a 5) para que actúen como comisión interrogadora del experto o persona invitada. La finalidad sigue siendo obtener información, conocimientos, opiniones, relatos de experiencias, etc. Pero el hecho de ser varios los interrogadores produce mayor interés en el auditorio por la variedad de intervenciones, enfoques, modalidades o puntos de vista. Además, se amplía el campo de referencia, los interrogadores comparten entre sí la responsabilidad y tienen más tiempo para ir elaborando sus preguntas, sobre la marcha del diálogo.

La comisión interrogadora representa un nexo entre el grupo que la designa y el experto, y al ser varios los que preguntan, pueden interpretar mejor los intereses quizá heterogéneos de todos los miembros.

 

¿Cómo se realiza?

 

Preparación:

Elegido el tema e invitado el experto que ha de desarrollarlo, el grupo designa a los miembros de la comisión interrogadora, teniendo en cuenta las condiciones expuestas para el interrogador en la Entrevista (Ver técnica de la Entrevista). La reunión previa se hará con el experto y todos los interrogadores, distribuyéndose así el papel de cada uno. Por cierto que el experto puede ilustrar a los interrogadores acerca de los aspectos destacados del tema, sobre los cuales ellos pueden confeccionar preguntas. Cada interrogador dispondrá de una guía de preguntas, pero la entrevista permitirá adaptarla e intercalar otras preguntas ocasionales dentro del tema.

Uno de los miembros de la comisión interrogadora puede actuar como coordinador general de la misma; y cada uno de ellos podría representar un rol cooperante: iniciador, activador, alentador, aclarador, armonizador, etc.

 

Desarrollo:

  1. El miembro designado para ello hace la presentación del experto y de los miembros de la comisión interrogadora, encuadra el tema que ha de desarrollarse y explica el procedimiento por seguir.

  2. Puede darse oportunidad al experto para hacer una muy breve exposición global sobre el tema.

  3. Da comienzo el interrogatorio sobre la base de la guía confeccionada y en el orden que se haya preestablecido; pero con toda la flexibilidad necesaria para que el desarrollo de la entrevista sea fluido, vivaz, atrayente para los espectadores.

  4. La entrevista permite intercalar algunas preguntas "fuertes", de cierta "audacia" que causen expectativa en el auditorio (aunque hayan sido previstas con el experto). Si la pregunta es hecha "a quemarropa" y el experto no desea contestarla, tiene derecho a expresarlo así.

  5. Los interrogadores deben mantener en un nivel de respetuosidad, cordialidad y fineza, sin caer en ningún momento en expresiones de tono agresivo o perseguidor. El reconocimiento del grupo al expositor que presta su cooperación ha de advertirse en todas las actitudes.

  6. Para dar fin a la entrevista se realiza un resumen final, que puede estar a cargo de uno de los interrogadores, de un miembro especialmente designado de antemano, o del organizador de la reunión.

Sugerencias prácticas:

  • Ambiente físico: Todos los presentes deber ver y oír sin dificultades el desarrollo de la entrevista. Los protagonistas pueden estar ubicados en un escenario o tarima, o bien, cuando el grupo es pequeño y se quiere dar una sensación de mayor informalidad, en un mismo nivel rodeados por el auditorio.

 

  • Puede introducirse una variante invitando a dos personas a la vez.

  • Esta técnica puede ser usada como motivo para un foro en el cual se discutan luego las ideas vertidas por el experto.

 

 

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